viernes, 28 de agosto de 2009

LA VIDA ES UNA ESCUELA?

Hay quienes dicen que la vida es una escuela, que estamos aquí para aprender unas determinadas lecciones, que una vez <> podremos continuar con otros objetivos mayores, liberados ya de las cadenas del cuerpo. ¿Es eso cierto?

Es otra parte de vuestra mitología, basada en la experiencia humana.

¿La vida no es una escuela?

No.

¿No estamos aquí para aprender?

No.

Entonces ¿por qué estamos aquí?

Para recordar y re-crear Quiénes Sois.

Os lo he dicho una y otra vez, y no Me creéis. Pero así ha de ser; ya que, verdaderamente, si no os creáis como Quienes Sois, no podéis ser.

Bueno, me he perdido. Volvamos a lo de la escuela. He escuchado a un maestro tras otro decirnos que la vida es una escuela. Francamente, me choca oírte negarlo.

La escuela es un lugar adonde uno va si hay algo que uno no sabe y quiere saber. No es un lugar adonde uno va si ya sabe algo y simplemente quiere experimentar su sabiduría.

La vida (como la llamáis) es una oportunidad para vosotros de saber experimentalmente lo que ya sabéis conceptualmente. No necesitáis aprender nada al respecto. Necesitáis simplemente recordar lo que ya sabéis, y obrar en consecuencia.

No estoy seguro de entenderlo.

Empecemos por aquí. El alma - vuestra alma - ya sabe todo lo que se puede saber en todo momento. Nada se le oculta, nada desconoce. Pero saberlo no es suficiente. El alma aspira a experimentarlo.

Podéis saber que sois generosos, pero a menos que hagáis algo que demuestre generosidad, no tenéis sino un concepto. Podéis saber que sois amables, pero a menos que hagáis algo que demuestre amabilidad con alguien, no tenéis sino una idea sobre vosotros mismos.

El único deseo de vuestra alma es convertir ese magnífico concepto de sí misma en su mayor experiencia. En tanto el concepto no se convierta en experiencia, todo lo que hay es especulación. Yo he estado especulando sobre Mí mismo durante mucho tiempo. Más del que tú y Yo podríamos recordar conjuntamente. Más que la edad del universo multiplicada por sí misma. ¡Ve, pues, qué joven es - qué nueva es - Mi experiencia de Mí mismo!

Me he perdido de nuevo. ¿Tu experiencia de Ti mismo?

Sí Permíteme que te lo explique de este modo:

En el principio, lo que Es era todo lo que había, y no había nada más.

Pero Todo Lo Que Es no podía conocerse a sí mismo, pues Todo Lo Que Es era todo lo que había, y no había nada más. Así, Todo Lo Que Es... no era, ya que, en ausencia de cualquier otra cosa, Todo Lo Que Es no es.

Este es el gran <> al que han aludido los místicos desde el principio de los tiempos.

Ahora bien, Todo Lo Que Es sabía que era todo lo que había; pero eso no era suficiente, puesto que sólo podía conocer su total magnificencia conceptualmente, no experiencialmente. Sin embargo es la experiencia de sí mismo lo que anhelaba, puesto que quería saber que le apetecía ser tan magnífico. Aún así, eso era imposible, ya que el propio término magnífico es un termino relativo. Todo Lo Que Es no podía saber que le apetecía ser magnífico a menos que lo que no es lo descubriera. En ausencia de lo que no es, lo que Es no es.

¿Lo entiendes?

Creo que sí. Continúa.

De acuerdo. Lo único que Todo Lo Que Es sabía es que no había nada más. Así no podía, ni lograría, nunca conocerse a Sí mismo desde un punto de referencia exterior a Sí mismo: dicho punto de referencia no existía. Sólo existía un punto de referencia, y era el único lugar interior. El <>. El <>.

Aún así, el Todo de Todo decidió conocerse experimentalmente.

Esta energía - pura, invisible, inaudible, inobservada y, por lo tanto, desconocida - por - cualquier - otra energía - decidió experimentarse a Sí misma como la total magnificencia que era. Para ello, se dio cuenta de que habría de utilizar un punto de referencia interior.

Se hizo el razonamiento, totalmente correcto, de que cualquier parte de Sí mismo había de ser necesariamente menos que el total, y, por tanto, si simplemente se dividía a sí mismo en partes, cada parte, al ser menos que el total, podía mirar al resto de Sí mismo y ver su magnificencia.

Así, Todo Lo Que Es se dividió a Sí mismo, convirtiéndose, en un momento glorioso, en lo que es esto y lo que es aquello. Por primera vez, existían esto y aquello, completamente separados lo uno de lo otro. Y aun así, existían simultáneamente; tal como sucedía con todo lo que no era ninguno de los dos.

Así de repente existían tres elementos: lo que está aquí; lo que está allí, y lo que no está ni aquí ni allí, pero que debe existir para que aquí y allí existan.

Es la nada lo que sostiene al todo. Es el no-espacio el que sostiene al espacio. Es el todo el que sostiene a las partes.

¿Lo entiendes?

¿Me sigues?

Creo que sí, realmente. Lo creas o no, lo has ilustrado de una forma tan clara que creo que verdaderamente lo entiendo.

Voy a ir más lejos. Esa nada que sostiene al todo es lo que algunas personas llaman Dios. Pero eso tampoco resulta acertado, puesto que sugiere que existe algo que Dios no es; a saber, todo lo que no es <>. Pero Yo soy Todas las Cosas - visibles e invisibles -, de modo que esta descripción de Mí como el Gran Invisible, la Nada, el No - Espacio, una definición de Dios esencialmente mística, al modo oriental, no resulta más acertada que la descripción esencialmente práctica, al modo occidental, de Dios como todo lo visible. Quienes creen que Dios es Todo lo Que Es y Todo lo Que No Es son quienes lo entienden correctamente.

Ahora bien, al crear lo que está <> y lo que está <>, Dios hizo posible que Dios se conociera así mismo. En el momento de está gran explosión de su interior, Dios creó la relatividad, el mayor don que se hizo nunca a sí mismo. De este modo, la relación es el mayor don que Dios os hizo nunca; pero discutiremos este aspecto más adelante.

Así pues, a partir de la Nada surgió el Todo; por cierto, un acontecimiento espiritual del todo coherente con lo que vuestros científicos llaman la teoría del Big Bang.

Como todos los elementos se hallaban en movimiento, se creó el tiempo, puesto que algo que primero estaba aquí luego estaba allí, y el período que empleaba en ir de aquí a allí resultaba mensurable.

Exactamente como las partes de Sí mismo visibles empezaron a definirse por sí mismas, unas <> con las otras, así sucedió también con las partes invisibles.

Dios sabía que, para que existiera el amor - y se conociera sí mismo como puro amor -, había de existir también su contrario. Así, Dios creó voluntariamente la gran polaridad: el opuesto absoluto del amor - todo lo que el amor no es -, que ahora llamamos temor. Desde el momento en que existía el temor, el amor podía existir como algo que se podía experimentar.

Es a esta creación de dualidad entre el amor y su contrario a la que se refieren los humanos, en sus diversas mitologías, como el nacimiento del diablo, la caída de Adán, la rebelión de Satán, etc."

Del mismo modo que habéis decidido personificar el amor puro en el personaje que llamáis Dios, también habéis decidido personificar el temor abyecto en el personaje que llamáis el demonio.

En la Tierra, algunos han establecido mitologías algo más elaboradas en torno a este acontecimiento, completadas con argumentos de batallas y guerras, soldados angélicos y guerreros diabólicos, las fuerzas del bien y del mal, de la luz y de la oscuridad.

Esta mitología ha constituido el primer intento por parte de los hombres de entender, y explicar a los demás de manera que pudieran entenderlo, un acontecimiento cósmico del que el alma humana es profundamente consciente, pero que la mente apenas puede concebir.

Al dar el universo como una versión dividida de Sí mismo, Dios produjo, a partir de la energía pura, todo lo que ahora existe; tanto lo visible como lo invisible.

En otras palabras, no sólo se creaba de este modo el universo físico, sino también el universo metafísico. La parte de Dios que forma el segundo término de la ecuación <> explotó también en un infinito número de unidades más pequeñas que el conjunto. A estas unidades de energía las llamaríais espíritus.

En algunas de vuestras mitologías religiosas se afirma que <> tiene muchos hijos espirituales. Este paralelismo con la experiencia humana de la vida que se multiplica parece ser el único modo de que las masas puedan captar en realidad la idea de la súbita aparición - la súbita existencia - de innumerables espíritus, comprendiendo la totalidad de Mí, son, en un sentido cósmico, Mí descendencia.

Mi divino propósito al dividirme era crear suficientes partes de Mí como para poder conocerme a Mí mismo experimentalmente. Sólo hay una manera en que el Creador puede conocerse experiencialmente en cuanto Creador, y es creando. Así, di a cada uno de los innumerables partes de mí (a todos mis hijos espirituales) el mismo poder de crear que Yo poseo en su totalidad.

A eso es a lo que se refiere vuestra religión cuando afirma que fuisteis creados <>. Esto no significa, como han dicho algunos, que nuestros cuerpos físicos sean iguales (aunque Dios puede adoptar cualquier forma física que quiera para un determinado propósito). Significa que nuestra esencia es la misma. Estamos hechos de la misma sustancia. ¡SOMOS la <>! Con las mismas propiedades y capacidades, incluyendo la capacidad de crear realidad física de un soplo.

Mí propósito al crearos a vosotros, Mi descendencia espiritual, era conocerme a Mí mismo como siendo Dios. No tenía modo de hacerlo, salvo a través de vosotros. Así, se puede decir (y se ha dicho muchas veces) que Mi propósito respecto a vosotros es que vosotros os conozcáis como siendo Yo.

Esto parece extraordinariamente simple, pero resulta muy complejo, ya que sólo hay un modo de conoceros como siendo Yo, y es conoceros primero como siendo no Yo.


martes, 11 de agosto de 2009

HOY QUIERO REGALARTE...

Hoy tan solo quiero regalarte de nuevo mucha luz
como energía cósmica, símbolo de sabiduría, y
paz, signo de equilibrio , tolerancia y buena voluntad…
sinónimos de amor, salud, de cuerpo, alma y espíritu,
felicidad plena y universal…
prosperidad, en lo ascendente y espiritual…
que puedas verme más allá del horizonte,
riqueza material, y que la puedas compartir .
Hoy tan solo quiero regalarte de nuevo, un amanecer,
como signo de esperanza de un mañana mejor,
luz de luna, para creer que aun te puedes enamorar,
el abrir de una flor, para que veas la magia de tu creador,
un ocaso, que te permita reposar las cosas bellas que
acabas de compartir,
la sonrisa inocente de un niño, sin prejuicio,
en plena libertad ofreciéndote tan solo su amistad.
Hoy tan solo quiero regalarte de nuevo amor divino,
que no distingue el buen o mal humor,
mucha alegría, risas y llanto…pero de felicidad,
que disfrutes los pequeños detalles que hacen
la grandeza de tu hermosa humanidad…
un toque de belleza, en tu interior,
y que no distinga lo superfluo del exterior…
un toque de sentimiento, que es lo que tu alma
desempeña mejor.
Hoy tan solo quiero regalarte unas frases,
símbolos y enseñanzas inequívocos que alguna vez
el Maestro os dejo…
“Paz a los hombres de buena voluntad”
“Lo que de la boca sale, del corazón procede”
“Yo soy el camino y la vida seguidme”
. En verdad, no hay tiranía, excepto en tu imaginación.
Puedes llegar a casa cuando quieras. Volveremos a estar juntos cuando quieras. El éxtasis de tu unión conmigo lo conocerás de nuevo. Y también la sensación del viento sobre tu rostro, y el sonido de un grillo bajo cielos diamantinos en una noche de verano.
A la primera señal de un arco iris y al primer grito de un bebé recién nacido. Al último rayo de un ocaso espectacular y a la última respiración de una vida espectacular.
Yo estoy contigo siempre hasta el fin mismo del tiempo. Tu unión conmigo es completa, siempre fue, siempre es, y siempre será.
Tu y Yo somos Uno, tanto hoy como en la Eternidad.
Haz que tus días y tus noches sean reflejos de la más alta idea de tu interior. Permite que tus momentos de Ahora estén plenos de un éxtasis espectacular de Dios hecho manifiesto a través de ti. Hazlo mediante la expresión de tu Amor, eterno e incondicional, por todos aquellos cuyas vidas tocas. Sé una luz en la oscuridad y no la maldigas.
Sé un portador de la luz.
Tú lo eres.
Selo plenamente.

martes, 4 de agosto de 2009

Del mismo modo -aunque en un grado algo inferior-, la presunción, la falta de moderación y la gula producen malestar físico, o falta de bienestar.


Toda enfermedad ha sido creada antes en la mente.
¿Cómo puede ser? ¿Y qué hay de las enfermedades contraídas por contagio, como los resfriados o el SIDA?


Nada ocurre en vuestra vida -nada- sin que primero haya sido un pensamiento. Los pensamientos son como imanes, que atraen sus efectos sobre uno. Puede que el pensamiento no siempre sea evidente -y, en consecuencia, claramente causal-, tal como: «Voy a contraer una terrible enfermedad». Es posible que sea (y normalmente es) mucho más sutil que eso: «No merezco vivir»; «Mi vida es un lío»; «Soy un perdedor»; «Dios va a castigarme»; «Estoy hasta la coronilla de mi vida».


Estos pensamientos constituyen una forma de energía muy sutil, pero sumamente poderosa. Las palabras son menos sutiles, más densas. Las acciones constituyen la forma más densa de las tres. La acción es energía en una forma física fuerte, con un movimiento potente. Cuando piensas, hablas y actúas según un concepto negativo tal como «Yo soy un perdedor», pones una enorme cantidad de energía en movimiento. No es de extrañar que cojas un resfriado; y aun eso sería lo de menos.


Resulta muy difícil invertir los efectos del pensamiento negativo una vez éstos han adquirido forma física. No es imposible, pero sí muy difícil. Se requiere un acto de fe excepcional. Se requiere una extraordinaria confianza en la fuerza positiva del universo, llámese Dios, Diosa, Motor Inmóvil, Fuerza Primera, Causa Primera, o lo que sea.
Los sanadores poseen precisamente esta fe. Es una fe que penetra en el Conocimiento Absoluto. Saben que estás preparado para ser completo y perfecto en este mismo momento. Ese conocimiento es también un pensamiento, y muy poderoso. Tiene el poder de mover montañas, por no hablar de las moléculas de tu cuerpo. Así es como los sanadores pueden curar, incluso a distancia.


El pensamiento no conoce distancias. Viaja alrededor del mundo y atraviesa el universo en menos tiempo del que tardas en pronunciar la palabra.
«Mándalo de palabra, y quede sano mi criado.» Y así fue, en ese mismísimo momento, incluso antes de que acabara la frase. Tal era la fe del centurión.
Pero todos vosotros sois leprosos mentales. Vuestra mente está corroída por pensamientos negativos. Algunos de ellos os los han metido. Muchos de ellos realmente los inventáis -los conjuráis- vosotros mismos, y luego les dais abrigo y cobijo durante horas, días, semanas, meses, e incluso años.


... y os sorprendéis porque caéis enfermos.
Puedes «resolver algunos de tus problemas de salud», como dices, si resuelves los problemas de tu pensamiento. Efectivamente, puedes curar algunas de las enfermedades que ya has contraído (que te has dado a ti mismo), además de prevenir nuevos e importantes problemas en fase de desarrollo. Y todo esto puedes hacerlo cambiando tu pensamiento.
Y también -y odio decir esto, pues parece demasiado mundano para venir de Dios-, ¿por el amor de Dios!, cuida más de ti mismo.
Cuidas pésimamente de tu cuerpo, prestándole muy poca atención hasta que no sospechas que algo anda mal. No haces prácticamente nada en el sentido de un mantenimiento preventivo. Cuidas más a tu coche que a tu cuerpo, y no exagero.


No sólo no previenes posibles problemas realizando chequeos médicos anuales, y utilizando las terapias y medicinas de que dispones (¿por qué vas al médico, le pides ayuda, y luego no tomas las medicinas que te receta?, ¿puedes responderme a eso?); también maltratas a tu cuerpo terriblemente entre estas visitas respecto a las que no haces nada.
No lo ejercitas, de modo que se vuelve flojo y, lo que es peor, débil por falta de uso.


No lo alimentas adecuadamente, con lo cual aún se debilita más. Luego lo llenas de toxinas y venenos, y de las más absurdas sustancias que hacéis pasar por comida. Y aun así ese maravilloso motor funciona; aun así sigue adelante, haciendo frente a este ataque.

sábado, 1 de agosto de 2009

Joan Osborne - One of us



If God had a name what would it be?
And would you call it to his face?
If you were faced with Him in all His glory
What would you ask if you had just one question?

yeah, yeah, God is great
Yeah, yeah, God is good
yeah, yeah, yeah-yeah-yeah

What if God was one of us?
Just a slob like one of us
Just a stranger on the bus
Tryin' to make his way home?

If God had a face what would it look like?
And would you want to see if, seeing meant
That you would have to believe in things like heaven
And in Jesus and the saints, and all the prophets?

yeah, yeah, God is great
Yeah, yeah, God is good
yeah, yeah, yeah-yeah-yeah

What if God was one of us?
Just a slob like one of us
Just a stranger on the bus
Tryin' to make his way home?

Tryin' to make his way home?

Back up to heaven all alone
Nobody calling on the phone
Cept for the Pope maybe in Rome

yeah, yeah, God is great
Yeah, yeah, God is good
yeah, yeah, yeah-yeah-yeah

What if God was one of us?
Just a slob like one of us
Just a stranger on the bus
Tryin' to make his way home?

Back up to heaven all alone
No, just tryin' to make his way home
Nobody calling on the phone
Cept for the Pope maybe in Rome

You've got a friend -Carole King- Subtitulada

EL SENTIMIENTO ES EL LENGUAJE DEL ALMA